MARCHA, MARCHAS, Y MÁS MARCHAS

 

El asesinato a sangre fría de Berta Hauche Lasalle dejó abierto un interrogante  en toda la sociedad sanvicentina “que está pasando con la seguridad en el distrito?”

 

Ciento de vecinos marcharon en tres oportunidades “pidiendo justicia por Berta y haciendo oír sus reclamos ante las autoridades policiales y de la cartera de seguridad municipal, solicitando a estos detengan la ola de inseguridad  en la que se encuentra sumergida la ciudad más populosa del distrito”.

 

Incluso la madre, familiares y amigos de uno de los imputados que fuese apresado en Guernica por este caso también salieron a la calle pidiendo por su libertad, argumentando  en un canal televisivo que “su hijo es inocente, que si bien ella reconoció antes las cámaras que robaba, remarcó en varias oportunidades  que no es ningún asesino, que tendría pruebas para aportar a la causa, remarcando que en ese momento se encontraba en la casa de su padre con su novia en la ciudad de Guernica”.

 

Mientras este joven conocido como el Polaco era aprehendido por efectivos de la DDI a pedido de la Fiscal Karina Guyot a cargo de la investigación, el supuesto asesino de Berta, un menor de 15 años que había sido apresado a las pocas horas del homicidio como el responsable del hecho, a solicitud del titular del Fuero Penal (para nosotros liberal) Juvenil lo entregaba a sus progenitores para que lo cuiden, dicho de otra manera “era liberado”, acto que enardeció aún más a una comunidad que clamaba “por justicia”.

 

Durante las tres marchas que se realizaron solo el Intendente Gómez acompañado de su esposa Viviana Lucena y algunos miembros de su gabinete se hizo presente en una de ellas, menos su secretario de seguridad, el ex  Jefe Departamental San Vicente Gerardo Cappozzucca, no siendo el único que le pegó el faltazo a las marchas, ningún Concejal, de los 18 que conforman el cuerpo legislativo se apersonó para sumarse, siendo que ellos son “los representantes del pueblo, quienes al igual que la avestruz escondieron la cabeza bajo la tierra”

 

Como dijo Reynaldo Muratore, uno de los hijos de Berta “a mi madre no me la van a devolver con vida, ya está, ya no la vamos a tener a nuestro lado, no hay nada que nos apacigüe el dolor que sentimos, pero lo menos que pedimos es que el asesino, un pibe de 15 años, por más nene que sea pague por lo que hizo”. Así de dolorosas y simples fueron las palabras del sufriente hijo, a las que hicieron suyas un pueblo entero, repudiando la decisión del magistrado que ordenó su  liberación.

 

En próximas horas se estaría organizando una nueva marcha para la hora 20 en el Centro Cívico de Alejandro Korn, para nosotros un desgaste que finalizará diluyéndose al no encontrar respuesta y mucho menos solución al reclamo social, ya que a esa hora y en ese lugar el mensaje que pretenden dar llega a nadie, mucho menos a los responsables de velar por la seguridad de los vecinos, quienes cobran sus sueldos gracias a quienes no cuidan, distinto sería si se organizasen, pueblo, gobierno municipal y representantes del Departamento Legislativo (Concejales) y marchasen en caravana a la capital de la provincia, hay un micro municipal y dos combis, además de un par de vehículos pertenecientes a la cartera de tránsito, todos bien identificados con el logo municipal, (que son de todos los vecinos sanvicentinos) apuntalados por los medios de prensa local y regional, haciéndoles un escrache, marcha, sentada o similar al Ministro de Seguridad Ritondo, al Jefe de Policía de la Pcia. Perrone y a los responsables de Fuero Liberal Juvenil que dejaron en libertad al menor, que sean ellos quienes den la cara, que den las explicaciones del caso y que digan que plan van a instrumentar para apaciguar la ola de inseguridad en el distrito, especialmente en A. Korn y porque motivo, causa o razón el asesino fue liberado en menos tiempo de lo que canta un gallo.

 

 

Por lo menos así lo veo yo

 

Por S.A.C.

 

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