Otra vez el cuento del tío a los adultos mayores

 

La modalidad de robar a personas mayores con el “CUENTO DEL TIO” es una constante de varias lacras humanas, en esta oportunidad, los estafadores, son miembros de la comunidad gitana.

 

En las últimas horas se logró desbaratar parte de una banda  dedicada a llevar a cabo estas maniobras, las que se hacen con un llamado telefónico haciéndose pasar por algún ser querido en apuros económicos, por apremios ilegales y/o un secuestro entre otras artimañas.

 

Para llegar a sus víctimas  hacen un estudio de la zona, logrado esto elijen a sus presas, para ello por ejemplo se quedan cerca de un comercio de barrio a la espera que algún adulto mayor ingrese a comprar, entran, saludan a su presa, quien por la edad y respeto devuelve el saludo a la vista de todo los presentes, esperan que salga y mientras su cómplice lo sigue quien se encuentra en el comercio se acerca al dueño y le dice “a Doña Rosa o Don José, por dar un nombre se le cayó esta plata, y muestran unos billetes”, recibiendo como respuesta ingenua del comerciante su verdadero nombre, con esas dos maniobras ya tienen divisado su domicilio y el nombre de la víctima, posteriormente le preguntan algún vecino si vieron al nieto/a de su presa, que lo buscan por que le tienen que dar un dinero, ahí logran el nombre de alguno de ellos, con ese dato cierran el circulo.

 

Más tarde llaman por teléfono y con el nombre de su nieta, nieto u otro familiar se hacen pasar  por uno de ellos, sollozando le dicen que tienen un problema económico o que lo tienen secuestrado, que no llamen  a la policía, que no cuelguen el teléfono si lo quieren volver a ver con vida, ya que esa gente es muy peligrosa, que tienen que juntar tanta plata sino lo matan y que una persona pasará por su casa a buscar el dinero, alhajas u otros objetos de valor, minutos más tarde golpean la puerta un desconocido, dice ser parte de los secuestradores, o de la gente que espera para saldar la deuda, que de no hacerlo la pasaría muy mal, y los abuelos se quedan desesperados en sus casas a la espera del sonar nuevamente del timbre para ver la figura de su ser querido, algo que nunca ocurre, pasados los minutos cuelgan el teléfono y se comunican con los padres o parientes de los supuestos jóvenes en peligro, quienes les dicen que “ESTA EN CASA, NO SALIO” ahí se dan cuenta que fueron estafados en su buena fe con el famoso “CUENTO DEL TIO”.

 

En esta oportunidad las lacras apresadas fueron dos, un hombre de 19 y una mujer de 44 años, acusados de haber engañado  con la modalidad descripta a varios adultos mayores, en los allanamientos  incautaron unos $ 490.000, unos U$S 32.000, alhajas y otros objetos de valor productos de los engaños, como así también una lujosa  lancha y vehículos de alta gama que habían adquirido con el dinero de las estafas.

 

 

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