1941 – 23 DE NOVIEMBRE – 2024

Aquella tarde del 23 de Noviembre de 1941 se remontaba al aire por última vez para entremezclarse con el firmamento la máxima exponente de la aviación argentina, la “PALOMA DEL AIRE”, la alejandrina Carolina Elena Lorenzini.

Esa calurosa tarde de Noviembre llegó al Aeródromo de Morón para despedir una delegación de aviadoras uruguayas que tras pasar unos días en nuestro país regresaban a Uruguay.

Carola nació el 15 de Agosto de 1899 en el entonces Cuartel VIII, luego Empalme San Vicente, hoy Alejandro Korn.

Con el correr del tiempo incursionó en  cuanto deporte se practicaba en su pueblo natal, así se la vio practicar tenis, carreras pedestres, ciclismo, natación y carreras cuadreras, sin dejar pasar por alto domar caballos y cazar patos con la escopeta de Don José, su padre, con arma en mano se dirigía a la laguna Tacurú en búsqueda de patos y otras especies.

En otros momentos solía pasear  en pomposos carruajes a las damas de familias encumbradas por las calles de tierra del poblado, también se supo que fue la primer mujer en conducir un automóvil en la localidad.

Su amor por volar se le puede atribuir al amigo de la familia, Alberto Valdez, vecino de su pueblo, que  fuese piloto militar, quien al igual que Jorge Newbery  pereció en un accidente aéreo en Los Tamarindos, Mendoza, mientras daba clases al hijo del Gobernador de la provincia.

 

Contar anécdotas de Carola llevaría muchísimo tiempo y demandaría de un considerado espacio, pero en esta ocasión tan especial no podemos dejar pasar por alto la memoria de su cuñada, Herminda Ester Cuevas de Lorenzini, casada con Humberto Lorenzini  hermano menor de Carola, a quien Dios puso en nuestro camino, una persona excepcional, con un conocimiento y amor especial por la vida y obra de la PALOMA DEL AIRE, o la AVIADORA GAUCHA como también se la nombraba, de quien conocimos y nos interiorizamos  por la vida de una de las mujeres más intrépidas deseos tiempos, una verdadera “AMAZONA”.

Al recordar la fecha de su fallecimiento recuerdo a Herminda mostrándome fotos, indumentaria, su libro diario, reconocimientos de los Presidentes de Uruguay, Paraguay y Brasil, elogios de todos los medios gráficos de la época y lamentablemente su accidente aéreo aquel 23 de Noviembre de 1941 en el Aeródromo de Morón, cuando subió a una máquina, que no era precisamente la que utilizaba habitualmente, carreteo, tomo altura para realizar una de sus piruetas predilectas, el LOOPING INVERTIDO, una especie de tirabuzón, del que luego de alcanzar altura baja en forma vertiginosa girando como un espiral, al que antes de tocar tierra enderezaba la nave para volverse a elevar, no logrando enderezar la aeronave, precipitándose  a tierra, convirtiéndose  a partir de ese momento en la “MÁXIMA EXPONENTE DE TODOS LOS TIEMPOS DE LA AVIACIÓN ARGENTINA”.

Sus restos mortales descansan en la bóveda de la familia Lorenzini en el cementerio del partido de San Vicente, Provincia de Buenos Aires, República Argentina.

 En la mañana del sábado 23 de noviembre el Intendente Nicolás Mantegazza acompañado de familiares de Carola y algunos vecinos, entre ellos quien escribe esta nota descubrirá una placa recordatoria por el 83 aniversario de su paso a la inmortalidad.

Por S.A.C.

 

 

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